Crítica: Distópico, raramente un musical









Publicado el 5 noviembre, 2016 por colaboracionesbsas


Un musical esquizofrénico

Bajando los escalones, está la boletería. Más allá, el escenario, con mesas y sillas que anticipan un espectáculo del estilo café-concert. A las ocho en punto, Misael Centurión nos da la bienvenida y nos invita a seguirlo para disfrutar de la obra Distópico, raramente un musical. Quienes nunca habíamos estado en el Teatro Liberarte nos sorprendemos, debido a que atravesamos la sala para adentrarnos aún más en las profundidades del establecimiento. Nos lleva hacia otras escaleras que desembocan en un espacio escondido, donde Lucas y Lucrecia conversan, inaudibles, en escena.

Ni bien nos sentamos, sabemos de antemano muy poco acerca de cuál es la temática del musical: “esquizofrenia”, para los que no estamos familiarizados con esa enfermad, nos provoca el temor típico que suscita una situación desconocida. ¿Entenderé de qué se trata la obra, a pesar de que sé muy poco acerca de esa enfermedad? ¿Van a saltar los actores sobre nosotros? ¿Se pondrán violentos? Son preguntas que surgen del prejuicio que produce la ignorancia. Para nuestra sorpresa, la puesta en escena nos acaricia con la sutileza que tienen los maestros cuando enseñan: saben que muchos de los espectadores tenemos una opinión preconcebida, la hace explícita y la transforma; nos abre la cabeza para adentrarnos en la historia de Lucas, un escritor que tiene dificultades para llevar a cabo su obra debido a su partición psicológica entre un costado creativo y otro destructivo.

Las palabras de Chacho Prunetti nos convocan a prestar especial atención a lo que se dice una vez que superamos la frustración que nos supone hacer reiteradas hipótesis acerca de qué está pasando en escena. Pero, una vez que entendemos que la dramaturgia está concebida desde la cosmovisión de Lucas, nos dejamos llevar y empiezan las risas. Disfrutamos la sorpresa que nos proporcionan Matías Staconis, Victoria Municoy y Flor Szklar al protagonizar los momentos más hilarantes de la función. También, los que trabajan en salubridad o en el cuidado de personas entienden a la perfección las observaciones y el humor con el que trabaja su personaje Sol García. Otros pueden sentirse identificados en las escenas de cortejo sexual protagonizadas por Sofía Dos Santos, Cinthia Severo, Micaela Vaccalluzzo y Gernónimo Sánchez. Y no podemos dejar de señalar la naturalidad con la que Mabel y Raúl, encarnados por Sandra Strajeh y Fernando Fiszer, se vuelven por antonomasia los personajes freudianos del “padre” y la “madre”.

Se trata de una comedia conmovedora. En este sentido, quiero destacar la participación de Belén Grattoni, que es una de las encargadas principales de hacer avanzar la trama en esa dirección. Personifica a la psicóloga Lucrecia quien, a pesar de la buena voluntad que caracteriza a quienes ejercen profesiones vinculadas a la promoción de la salud, muchas veces cosifica, sin hacerlo a propósito, a su paciente y deja al descubierto la soledad en la que Lucas está envuelto. Ella es la encargada de racionalizar la puesta en escena esquizofrénica, con la ayuda de las aclaraciones que Misael Centurión realiza en reiteradas oportunidades y de los efectos sonoros y lumínicos que organizan nuestra percepción.

El público permanece activo durante toda la función. En ocasiones es apelado a la reflexión y a la participación, de ninguna forma invasiva, y completamente original. El espectador se puede volver actor desde su butaca, solamente si así lo desea. De esta manera, Distópico genera una mirada un poco más compasiva de Lucas y, también, de nosotros mismos: de nuestras frustraciones, inquietudes, enojos y tristezas. Entre sonrisas y aplausos y con la ternura que nos produce este musical, una vez que termina la función, estamos en condiciones de abandonar nuestro agobio en la sala y mirarnos mutuamente con más comprensión y menos crueldad que antes.

Ficha Técnica:
Libro: Gestal – Grattoni – Municoy – Prunetti – Szklar
Música: Gabriel Gestal y Belén Grattoni
Letras: Victoria Municoy
Arreglo instrumental: Obi Homer
Elenco: Chacho Prunetti – Sandra Strajch – Gerónimo Sánchez – Agustina Varela – Micaela Vacalluzzo – Matias Staconis – Sol García – Flor Szklar – Fernando Fiszer – Victoria Municoy – Sofía Dos Santos – Belén Grattoni – Misael Centurión – Cinthia Severo.
Supervisión dramatúrgica: Nicolás Dominici
Directora Adjunta: Flor Szklar
Dirección General: Gabriel Gestal
Funciones miércoles 20 hs en Teatro Liberarte (Av. Corrientes 1555)

Lara Salinas

GABRIEL GESTAL – “El Arte no solamente es una forma de expresión superadora, sino que también, es una forma de sanar”.
















By Daniel Falcone on 15 octubre, 2016

Hoy conocemos a uno de los destacados Hacedores del Teatro Musical Argentino.
Gabriel Gestal es músico, composito, director y arreglador coral, puestista, preparador vocal y maestro de técnica vocal.
 
El miércoles 19 de Octubre en Liberarte estrena “DISTÓPICO, Raramente un Musical” del que es parte del libro, música y dirección general.
Creador del Grupo La Cofradía.
Entre sus múltiples realizaciones en el arte teatral, fue asesor técnico vocal de “El Diluvio que Viene” (1992) ,”El Beso de la Mujer Araña” (1995), “Eva” (2008) y “Un día Nico se fue” (2013), entre muchas otras producciones.
 Creador del Coral Demos.
Musicales BAires – Estrenas “DISTOPICO…Raramente un musical”. Contános del musical y porque raramente?
 
GABRIEL GESTAL – En verdad, la aposición, “raramente un musical” tiene que ver con que Distópico es un Musical particular, por la temática que tiene como eje central.
Aquí, lo más importante pasa por el costado de la escisión que posee el protagonista, y es “raramente un musical” porque no hay musicales que, en nuestro país, se dediquen a sondear aquellos temas que son más preocupantes y menos conocidos de la Naturaleza Humana, salvo honrosas excepciones. Tal es el caso, por ejemplo, de la Esquizofrenia.
Distópico, genera una mirada un tanto más comprensiva y piadosa de aquello que juzgamos, de aquello para lo que trazamos un vínculo tan concreto, como lo es la salud, la enfermedad… Trae también la realidad de una sociedad que oprime, y la búsqueda de un éxito que no llega.
Básicamente, eso es Distópico. Y como se puede deducir perfectamente de lo antes dicho, los Musicales en la Argentina, tocan temas, en algunos casos, bastante superficiales, en otros casos pseudo-profundos, pero tocándolos igual desde la periferia.
Nosotros intentamos hacer un Musical que tenga un compromiso diferente, un compromiso que hable de aquellas cosas que nosotros, como grupo, tenemos ganas de hablar.

MB – Como nació el proyecto?
 

GABRIEL GESTAL – El proyecto nace a partir de una decisión de regresar a mis propias fuentes, en el sentido de haber hecho, de alguna manera, ya un largo camino. Y en un momento determinado particular de mi vida decidí dejar la gestión, la autogestión, el Teatro más experimental y adentrarme o ingresar en el aspecto más comercial.
Me fue bien, no tengo quejas, pero ahora decidí volver a gestar, y convoque 4 jóvenes de entre 21 y 23 años, para que pudiéramos desarrollar ésta idea que tenía.
El hablar de un tema tangencial, quizás para algunos hasta border. Y llevarlo arriba del escenario con toda la potencia que da la certeza, la convicción, la vocación.
Así que nació como nacen todas las cosas, casi desde un lugar buscado y casual, aunque aparezca como contradictorio. Y luego fue creciendo hasta transformarse en esto que en pocos días mas estaremos poniendo a consideración de los demás.
 

MB – Cómo encaraste el armado de la obra?
 
GABRIEL GESTAL – El armado de la Obra fue siendo casi del mismo modo que el armado del Libro. Una construcción de mecano, de pieza por pieza.

Es una obra muy compleja porque son 13 personajes.
Decidí realizar una puesta un tanto jugada, para eso había que encontrar un idioma que resultase muy claro desde lo expresivo. Una especie de juego de flashback o juego de líneas de tiempo rotas. Entonces, al principio costó que entendieran los actores, lo que estábamos buscando y haciendo. Pero después lo logramos con Flor Szklar, que es la Directora Adjunta.
A partir de eso, comenzamos a trabajar con los actores, en principio, con un trabajo de improvisación sobre escenas ya pautadas, y con mucho rigor físico para algunos de ellos.
Luego el libro sufrió modificaciones, porque decidimos que al haber estado inmersos seis meses en el trabajo de escritura junto al G5, necesitábamos alejarnos del material y encontrar una mirada menos comprometida con él; ya que, tal como diría Julio Chavez, “…aquel que es subjetivo, es tuerto, pero aquel que crea que es objetivo, es ciego…”.
Entonces, encontramos a alguien entrañable para mi. Un Maestro de Actores, un Director y Actor, Nicolas Dominici, con quién tengo el suficiente grado de confianza, como para que él pueda decirme todo aquello que nadie se atrevería a decirme, y yo pudiera escuchar todo aquello que nadie me hubiera podido decir también, porque no lo hubiese tolerado.
De manera que, sin competencias de por medio, él hizo un gran aporte al trabajo de la limpieza y el peinado del texto. Así que continuamos con la construcción, bloque por bloque.
Distópico tiene toda la esencia del Musical, en el sentido del idioma. Es una obra dramática con algunos toques de humor, y con una estructura muy particular. Rompiendo permanentemente la cuarta pared, y permitiendo así, un hecho sorpresivo. Que es en definitiva, aquello que sustenta y condiciona al Teatro. La ruptura como una forma vital del desarrollo del Hecho Artístico.
  
MB – Contanos sobre LA COFRADIA?
 
GABRIEL GESTAL – En verdad, La Cofradía, es un grupo que yo formé en el año 2002.
Es en Pro-Testa porque es en favor de la cabeza. No tiene nada que ver con una protesta social porque el Teatro es un acto de reacción, es un acto de liberación.
Aquel grupo tuvo su desarrollo más importante hasta el año 2008. Y luego, casi intestinamente, atraje a cuatro jóvenes a comienzo de este año, que estuvieron dispuestos a parecer y a ser eternos, como suelo decir, que son: Belén Grattoni, Victoria Municoy, Flor Szklar y Chacho Prunetti y así formamos el G5, que es la Usina de la creatividad y de desarrollo de la empresa que llamamos Cofradía en Pro-Testa, cooperativa con fines de lucro, jamás saciados.
Ese fue el nuevo envión, la nueva fortaleza que encontré para volver a reincidir en esto que es un camino habitual para mi., en donde hay momentos en los que me siento a descansar.
Creo que básicamente cualquier grupo que intente llegar a lograr una consideración en los demás, una consideración por lo menos honrosa, tiene que trabajar muchísimo antes, desde sus bases, para lograr resultados.
La Cofradía estuvo ligada y vinculada al Teatro Musical en aquella primera etapa, en musicales para adultos, tanto como infantiles.
La Cofradía tiene una historia, tiene un trabajo detrás, muy grande. Hay miles de personas que nos vieron trabajar en aquellos años, desde el 2002 hasta el 2008.
Hoy en día es un grupo renovado, reestablecido, y es, como digo, mi nueva-mente.
 
MB – Cómo ves el musical nacional?
 
GABRIEL GESTAL – En verdad, el Musical Nacional no puede separarse del Teatro Nacional. Y las expresiones artísticas, siguen siendo un emergente de las condiciones socio culturales , que nos vienen empujando a abismos y rescatando, a la vez, de esos saltos que no damos.
Creo que hay una gran avidez por parte de los Actores, Músicos, Compositores, Directores y Autores por realizar obras. Y creo que hay una cierta tendencia, tal vez, a que los temas que se utilicen sigan pasando por un costado excesivamente informal.
Por supuesto que hay honrosísimas excepciones. Pero considero que el Teatro está pasando por un momento de crisis, crisis de todo tipo, crisis de valores, crisis económica. Y entonces la emergencia supone parches, supone vendas y gasas, que ni siquiera terminan por ser un paliativo.
Hay poco rigor por el estudio, hay poco sentido de una mirada un poco más profunda de las cosas. Y entonces, los jóvenes comienzan a encontrar como una especie de disociación mental, una especie de esquizofrenia artística.
Entre la subsistencia, el deseo, la vocación… Y hay muchos intentos, pero estos no terminan de llegar más allá de eso. Por lo tanto, veo con preocupación la situación del Teatro en general y creo que cada vez se acerca más, a ese tiempo y a ese camino, que en la década del ’70 y el ’60 era tan principista y tan magnífico, como es el de la autogestión.
Como decía María Elena Walsh, “…Cartón pintado y un fondo musical…”, no hay mucho más que eso, hay que encontrar qué decir.
Lo más importante es lo que estoy diciendo, qué es lo que estoy contando. Y no la vanidad superficial y vacía, vacua de una necesidad de protagonismo. 
 
MB – Cómo comenzó tu vocación?
 
GABRIEL GESTAL – Mi vocación, la verdad que supongo que comenzó como la vocación de casi todos, como una expresión de lo lúdico, como una manera de entender el día a día, como un hecho ficcional.
A los 5 años, estaba en el Teatro Nacional de Niños, que dirigía Blanca de la Vega, cantaba en el Coro Nacional de Niños, que dirigía Vilma Gorini de Teseo.
Cantaba en el colegio primario en el Conjunto Folclórico, en el secundario en un grupo ya de Proyección Folclórica.
Luego ingresé al Coro Municipal de La Matanza, y allí cante durante ocho años.
Comencé a estudiar Música en la Universidad Católica, en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, tomé mis clases de Teatro con Norma Aleandro, con María Luisa Gingles.
Luego de eso empecé a trabajar en el ’86 con Cibrián, en Los Borgia.
A partir de ahí el camino fue primero el coral. Cree y dirigí el Coral Demos, los Coros Estables de la Biblioteca Nacional y después el Coro de la Universidad Nacional de La Matanza también.
Con el Demos hicimos un camino muy importante dentro de la Música Popular, y a partir de ese momento, ya estaba dando clases de armonía, audioperceptiva, y de canto, y nunca más me aparté de ese camino, digamos, es algo natural para mi.
Creo que la Música, el Teatro y las palabras, aparecieron mucho antes, que el propio deseo. Por lo tanto, es un paisaje conocido y reconocido.

Vaya también en esta respuesta un recuerdo a mi madre, que era una fenomenal cantante, pero que nunca logró poder hacer aquello que quería ser. Vaya uno a saber como pensaba hace 58 años, una chica de 22 años, que se casaba y que tenía un hijo.
Pero creo que mi vocación básicamente es esa, fue esa. Y siempre muy osilante, como dije antes, entre la importancia de la palabra y la importancia de la música. 
 
MB – Qué artistas macaron tu carrera?
 
GABRIEL GESTAL – A ver, es muy difícil pensar en cuales artistas marcaron mi carrera, pero si tengo que decir que la primera vez que escuché Albinoni, Piazzolla, la primera vez que vi un cuadro de Miró o de Van Gogh, podríamos pensar entonces, en que la primer lectura de Cortázar o de José Mauro de Vasconcelos o Elsa Bornermann, fueron marcando mi camino, diría que sí.
Aquellos que tuvieron una incidencia directa por situaciones fortuitas, tuve la fortuna de vincularme con muchas personas trascendentes para la historia de la cultura mundial, no solamente Argentina.
El caso de Borges, Ástor Piazzolla, Horacio Ferrer, de cada uno.
Sería injusto mencionar alguno, porque cada quien de aquellos, que tuve la oportunidad de frecuentar, o con quién pude trabajar, fueron dejando en mi algo.
Siempre les digo a mis alumnos, que uno aprende por imitación o por oposición. Creo que una de las maneras esenciales que nosotros podemos encontrar para nuestro desarrollo es tener un juicio crítico, un pensamiento propio, si es que esto es posible.
Y poder generar (que es una idea que me gusta mucho), el caos en el cerebro del alumno, y a partir de eso, acompañar ese caos.
Si esto es así, muchas personas influyeron a lo largo de su vida en mi. Por imitación, como dije antes, o por oposición.
Debo decir que yo no sé separar muy claramente aquello que tenga que ver con una admiración visceral, intelectual y emotiva con lo que supone mi propia formación. Aquello que admiro me toca, me modifica, me transversaliza, me penetra, y sale de allí a un nuevo lugar, mi camino.
Héctor Stamponi, con quién tuve el enorme placer de poder cantar durante casi un año en Café Homero, Alberto Favero, un prócer del Teatro Musical Argentino, un compositor absolutamente fuera de lo habitual, y que según creo, no termina de tener el reconocimiento, que en nuestro país, debería tener. En mi trabajo en Eva, como Director Vocal, viendo trabajar a Nacha Guevara, el sentir que lo que decía me importaba.
Pero fueron muchos, y creo que de eso se trata este viaje. Es un viaje que no tiene una conclusión, una llegada, que lo importante es transitarlo, sin saber realmente dónde termina. Porque en verdad, creo que casi ninguna de las personas que pueda estar leyendo esto, puedan tener en claro donde terminan sus caminos. Tenemos unas pocas certezas, y lo que hay que tratar de ir, es haciendo que este viaje se transforme en lo más entretenido, lo más placentero y lo más consciente posible.
Julio Chavez influye en mi también, mucho. He tenido la fortuna, o no sé, la búsqueda, de haberme encontrado con muchas personas de quien he podido tomar ideas… William Hurt, luego de ganar el Oscar con El Beso de la Mujer Araña, dijo “…que la importancia de un Director en su vida, es encontrar las mentiras que él lleva en su garganta y quitárselas…” Si es por eso, yo he encontrado varios directores que en mi vida, han encontrado mis mentiras y me las han quitado.


MB – Cuáles son tus proyectos a futuro?

GABRIEL GESTAL – Mi proyecto más importante, es seguir teniendo proyectos, generando proyectos. Continúo dando clases en la Escuela de Teatro Musical Fundación Julio Bocca, en el CIPAE, junto a Juan Mallach. Formando, en mi estudio, decenas de cantantes y actores.
Tenemos, con La Cofradía, por delante 2 proyectos. Un infantil, y reestrenar “Che Guevara, Cuadros de la Historia”, que es un Musical que amo profundamente, y que tiene un soporte muy importante detrás, de mucho talento. Y seguir intentando por todos los medios, encontrar las respuestas a la recurrencia de mis preguntas.
El Arte no solamente es una forma de expresión superadora, sino que también, es una forma de sanar. Y necesito sanar de todo aquello que nos hostiga cotidianamente, y de todo aquello que como enigma de nuestro camino tenemos. 
 
MB – Cuál es tu consejo para las nuevas generaciones que se preparan para ser artistas?
 
GABRIEL GESTAL – En verdad, no considero que pueda dar consejos, solamente tener algún grado de reflexión.
Creo que los jóvenes deben entender que el Teatro solo se sostiene a partir del conocimiento, preguntándonos, por qué queremos hacer Teatro, cuál es nuestra decisión, y a partir de ahí, encontrar una especie de contrato interno con el estudio y con el conocimiento.
Siempre digo que a un artista se le nota todo lo que sabe cuando sube a un escenario, pero también se le nota todo lo que no sabe. Por lo cuál, creo que hay que tener más apego por el estudio, el entrenamiento y el trabajo. Y menos apego por las vanidades, los egos, el narcisismo.
El Teatro es un movilizador y un modificador social. Y cuando no, es una caricatura cruel, y una masturbación estética.
Algunos lo llaman entretenimiento. Para mi, es superflua esa definición, vacía esa denominación. El Teatro no sólo es un Hecho Vivo, sino que hoy en día y desde hace muchísimo tiempo, es un Acto Heroico.
Lo que la gente habitualmente llama talento, es un conjunto de habilidades aprendidas o innatas. Para mi el verdadero talento es el sacrificio, el esfuerzo, la dedicación, la superación, la comprensión y el cuestionamiento.
Ese es el talento que va a darnos la capacidad de poder invertir nuestra vida en ser Artistas. Hay que buscar a través de la autogestión, el camino del compromiso, y hay que olvidarse de buscar resultados económicos a partir de hacer Arte. Eso llega solamente como consecuencia de todo lo antes dicho.
El escenario es un premio para un Artista, y el tenerlo, supone estar a la altura. El estudio entonces, es la forma de alcanzar esa cima.

CHACHO PRUNETTI – “Dejé todo, de golpe, por el teatro musical”















By Daniel Falcone on 9 octubre, 2016

El 19 de Octubre se estrena en Liberarte “DISTÓPICO…Raramente un musical”.

Chacho Prunetti protagonista y uno de los autores nos adelante una apuesta fuerte del musical nacional.
http://www.musicalesbaires.com.ar/estreno-distopico-raramente-un-musical-una-de-las-apuestas-fuerte-de-octubre/
Musicales BAires – Estrenas “DISTÓPICO …raramente un musical…” Contanos del proyecto?
 
CHACHO PRUNETTI – Voy a responder estas preguntas del siguiente modo.
El año pasado comencé mi carrera artística en una escuela de Comedia Musical, fue ahí dónde conocí al Maestro Gabriel Gestal (Artista que marcó mi carrera) e Inmediatamente comencé a tomar clases particulares de canto con él.
Fue un año conflictivo, de muchos cambios en mi vida personal y profesional. (Desde que tengo conciencia, mi vida giró en torno al deporte, llevaba una carrera universitaria a punto de terminar y lo dejé todo, de golpe, por el teatro musical).
A raíz de ésto canalicé todo lo que me pasaba, escribiendo.
Muchos de mis textos los compartía con Gabi, quien en octubre del 2015 causalmente estaba con un proyecto de una obra musical, y me propuso, de esa obra, modificar un par de monólogos.
Acepté su propuesta, modifiqué esos monólogos, y fueron de su agrado.
Me dijo: “¿Sabes que?…Hace tu propia obra.
La única condición que te voy a dar es que tiene que ser una obra dentro de una obra”. Y yo quedé en un estado de… ¿Cómo escribo una obra Musical?
Terminé de escribir a mediados de Diciembre y el 11 de enero del 2016 a las 15:00hs, Gabi reunió a 3 personas talentosísimas; Belen Grattoni, Victoria Municoy y Flor Szklar.
Fue así que se creó el G5.
Éste grupo se encargo de pulir y magnificar la obra que hoy se llama Distópico, como solemos decirle; “nuestro hijo”.
 
 MB – De qué trata la obra “DISTÓPICO”?


CHACHO – La obra trata de un joven de 22 años que padece esquizofrenia y frente a la dualidad que presenta ésta enfermedad, se ve inmerso en distintos estados.
Atraviesa largos caminos y vive extremas situaciones de delirio y alucinaciones, cuyo objetivo es poder finalizar la escritura de una gran obra de teatro musical.
 
En este proceso, Lucas se conocerá más a sí mismo, aprenderá a quererse, a administrar sus tristezas, a convivir con su presente, su pasado y la realización de su futuro.
 
Distópico genera un mirada un poco más comprensiva y piadosa de aquello que juzgamos, de aquello para lo que trazamos un vínculo tan concreto como lo es la salud y la enfermedad. Trae, también, la realidad de una sociedad que oprime y la búsqueda de un éxito que no llega.
 
 MB – Contanos de tu personaje. Cómo lo fuiste creando?


CHACHO – Lucas es un escritor con un futuro promisorio. Desde chico ha escrito poesías y novelas. Hijo de reconocidos e importantes artistas teatrales. Su padre Director y su madre actriz.
El duro camino de idas y vueltas lo encuentran a Lucas cansado, rendido, explotando de un modo quizás violento, quizás inundado de soledad.
Es un personaje muy difícil de crear, he asistido a un psiquiátrico, tuve charlas con psicólogos, he leído mucho sobre la enfermedad. Demás está decir que Gabriel es un entendido del tema.
 
 MB – Cuales son tus expectativas a futuro?


CHACHO – Con esta respuesta me voy a poner un tanto poético.
“Quiero encontrar la excusa para liberar mi alma, quiero buscar en lo profundo aquello que le dejé enterrado a las estrellas (mis estrellas), y poder ver, de vuelta, la verdad del cielo, lo azul de la humildad.
Quiero reconstruir lo que fluye, lo que fluía, lo que nace del tiempo por sí solo.
Quiero los errores, quiero el miedo, sabiendo que una gota de éxito será saboreada por mis propias palabras.

Quiero escapar de lo que temo, cerrando los ojos, cantando en silencio para no volver.”

Crítica: Distópico, raramente un musical (por Daniel Alvarez)













Es muy lindo ver y reconocer aquellos pequeños proyectos que hacen todo lo posible para ser un poco más de lo que podrían, de no limitarse con los recursos que requiere una producción como lo es un musical. Gracias al apoyo del público a éste género, los nuevos artistas pueden salir a escena para mostrar lo suyo y hacer disfrutar al público con un espectáculo donde la música esté presente. Distópico, raramente un musical es una obra que simplemente tiene de todo, parte con los elementos tradicionales que destacan en este género, pero también explora otros saltando del drama a la comedia y destacándose para no quedarse en un sólo lugar, haciendo que el público disfrute de una forma completa y peculiar.

El tema que nos ocupa en este caso es la esquizofrenia, a partir de un personaje que vive en la lucha dispar entre un costado creativo y otro destructivo, producto  de un acontecimiento trágico en su vida. Él es un escritor que no puede concluir su obra y las razones que lo llevan a esto están dadas por su traumática partición psicológica. Distópico genera una mirada un poco más comprensiva y piadosa de aquello que juzgamos, de aquello para lo que trazamos un vínculo tan concreto como lo es la salud y la enfermedad. Trae, también, la realidad de una sociedad que oprime y la búsqueda de un éxito que no llega.

“…Usted ya es parte de lo que cree que es, ahora puede que su sentido de distópico se convierta en utópico y su idea de realidad se convierta en ficción. O al revés. Déjese llevar por los movimientos que en esta naturaleza creciente horizontal, de izquierda a derecha escribe. No se arrugue cuando no vea, ni se expanda cuando escuche. Lo determinante será, cuando en la oscuridad que sus párpados exigen, se vea aquí iluminado por lapiceras…”.

La obra nos presenta en un principio a un joven llamado Lucas que al parecer se encuentra con desórdenes mentales y sociales. Este chico se encuentra excluido en su hogar preocupándose sólo por sus actividades creativas de las que reniega por no llegar a buen puerto. Conocemos el entorno de este chico, sus amigos y familiares quienes viven su vida alrededor de lo que le sucede a él, aun así Lucas sólo se concentra en una sola cosa, terminar de escribir su obra. La historia tiene un punto muy interesante, y es que juega constantemente haciéndote pensar sobre lo que es real o no, la esquizofrenia que te presentan en la historia de Lucas te permite, que con el transcurso de la obra, el espectador imagine y haga teorías sobre lo que está sucediendo, aunque se esté completamente equivocado. La puesta también resulta disfrutable por saber combinar los distintos géneros y estados, obviamente están los números musicales, pero no faltan las escenas de comedia, drama y los giros inesperados que te hacen cambiar la perspectiva del relato. No es necesario dar más detalles sobre la trama, ya que la obra sabe jugar muy bien con el elemento sorpresa, permitiendo que el espectador no se quede indiferente y que cada uno pueda juzgar por sí mismo lo sucedido.

En el tema de las actuaciones se puede decir que abunda en elenco y que acertadamente está bien equilibrada la participación de los actores. Todos tienen su momento en escena, es difícil juzgar el trabajo individual ya que es una obra que se realiza en conjunto y es ahí donde se ve el buen trabajo realizado por cada uno de los artistas presentes. El personaje de Lucas es el que logra destacarse en sí, ya que gran parte de la obra gira en torno a él, su trabajo está a la par del resto del equipo y la misma historia hace que la importancia del personaje esté equilibrada ante los demás.

El trabajo técnico logra destacarse considerablemente, como había mencionado en un principio, es una grata sorpresa que podamos contar con este tipo de producciones en el circuito independiente, que debido a los costos y el trabajo que conlleva es una difícil tarea llevar a escena un musical con calidad de producción y elenco. Hay un buen desarrollo de los números musicales tanto en letra como en escena y para dar un dato curioso, he notado que se ha apostado bastante en este proyecto, ya que se ha visto la comercialización del CD y otros artículos de la obra, así que a quien le guste y quiera colaborar con el proyecto, ahí tienen.

Distópico, raramente un musical es una obra sumamente disfrutable que logra entretener pasando por todos los estados. Una obra completa donde no falta la comedia, el drama y el musical en sí mismo. Es una obra del off en la que se nota el esfuerzo que se ha hecho para mostrar una historia interesante, con buenas actuaciones y sorprendente en el transcurso de su trama sin dejar indiferente a nadie.

Ficha Técnica:

Libro: Gestal – Grattoni – Municoy – Prunetti – Szklar

Música: Gabriel Gestal y Belén Grattoni

Letras: Victoria Municoy

Arreglo instrumental: Obi Homer

Elenco: Chacho Prunetti – Sandra Strajch – Gerónimo Sánchez – Agustina Varela – Micaela Vacalluzzo – Matias Staconis – Sol García – Flor Szklar – Fernando Fiszer – Victoria Municoy – Sofía Dos Santos – Belén Grattoni – Misael Centurión – Cinthia Severo

Supervisión dramatúrgica: Nicolás Dominici

Directora Adjunta: Flor Szklar

Dirección General: Gabriel Gestal

Funciones miércoles 20 hs en TEATRO LIBERARTE (Av. Corrientes 1555)

Daniel Alvarez